Se confunden mucho, pero no son lo mismo ni sirven para lo mismo. Aquí tienes la diferencia explicada en cristiano.
Son microinyecciones de un cóctel de vitaminas, aminoácidos y activos que nutren el folículo y frenan la caída. Ideal cuando el pelo se debilita o notas caída reciente.
Se obtiene de tu propia sangre, concentrando las plaquetas y sus factores de crecimiento. Estimula el folículo y densifica. Al ser tu propia sangre, no hay rechazo.
En muchos casos el mejor protocolo combina las dos técnicas. Te lo planteamos según tu diagnóstico, con un plan a tu medida.
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